domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión 1

Hoy no es uno de esos días que tienes ganas de comerte el mundo. Pero la tranquilidad se apodera de mi. No tengo prisa. Las cosas con prisas no llegan.
Cada mañana abro la ventana con la ilusión de encontrar algo nuevo. Pero apenas encuentro sorpresa. No se presenta sobre mis ojos ningún tipo de paisaje de ensueño. Los sueños los deje atrás hace tiempo, aunque siga luchando por alguno día a día.
La rutina de siempre, como si la máquina del tiempo se hubiera parado. Nada cambia si uno no se esfuerza porque ocurran cosas nuevas. El que se conforma con la marmota de todos los días acaba atrapado en el tiempo. Como si viviera en un reloj.
Para las manijas de tu reloj y sal de él antes de que sea tarde. Eso de conformarse creo que se ha acabado. Ahora las cosas ocurrirán por propia voluntad. Improvisar preparado ante lo que venga.
El día acaba, y mañana empezará otro, pero esta vez será diferente.

Allí estaré, anticipándome a lo que pase, alejado de la rutina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario