domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión 2

Creo ir acompañado a todas partes. Miro hacia atrás constantemente. Algo me persigue.
Cada vez lo noto mas cerca. Y no es la sombra. Es una fuerza que sigue mis pasos por un camino improvisado. No soy partidaria de seguir un camino ya echo. Si quieres que te recuerden, haz algo por ello. Lo difícil me atrae, lo fácil, me repele, como cuando chocan dos polos iguales.
Esa fuerza continua detrás mía. No tengo miedo de lo que pueda ser. El miedo lo deje atrás cuando me di cuenta de que no debía precisar de él.
De repente algo se arrebata sobre mi espalda. Eso que me seguía. Es la valentía, que quiere venir conmigo a vivir esta aventura.
Yo cargo con su peso sobre mi espalda. Cual es mi sorpresa, que su peso es igual al de el algodón, pero dentro de mi algo cambia.
 Una sensación de atrevimiento recorre todo mi cuerpo provocando una sensación tímida parecida a la de un suave escalofrío.
No tengo temores. Sigo creando mi propio camino, sin mirar atrás. Y si giro la cabeza no veo nada, pero aún así no creo tener sensación de soledad. La sonrisa no se borra en ningún momento de mi tímido rostro. La valentía se a unido definitivamente a mi. Ahora si puedo seguir, que lo que venga vendrá, y yo esperaré preparado. No creo que haya motivos para tener que estar feliz. Pero si los hay, esa felicidad será mayor de lo que puedas imaginar.
Busco la felicidad, pero no tengo ansiedad por encontrar un motivo, tengo demasiados presentes en mi mente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario