domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión 18

Está bien, yo siempre he querido ser mayor. Pero a mediante que vas cumpliendo años, te das cuenta de que no tienes que tener prisa por llegar a ser adulto. Creo que hay que ir poco a poco. Porque cada cosa tiene su momento, y si tienes prisa por anticiparte a ese momento, dejaras de vivir el instante en el que te encuentras, y perderas oportunidades, perderas sucesos que ocurran, perderás bastantes cosas de las que te puedas ocurrir. Cuando era pequeño, recuerdo que tenía pocos problemas. Es más creo que la palabra problema apenas la usaba, exceptuando las clases de matemáticas. El mundo estaba en el recreo del colegio, la tensión en los partidos del recreo, los problemas en conseguir el último cromo que te faltaba y que ese amigo no te lo quería cambiar, el cansancio lo solventabas con la merienda y te creías mayor porque te acostabas a las 10 de la noche.
Y la única novia era esa a la que pedías salir por una notita en clase, con dos opciones y ella solo tenía que marcar la que elegía. Y te daba vergüenza hasta hablar con ella, y te ponias rojo cuando te besaba la mejilla. Y te llenaba de alegría cuando te casabas con ella en el recreo.¡ Parecía hasta una boda de verdad!.
Creo que muchas personas echan de menos jugar al escondite, y darlo todo por salvarte, sin olvidarte de tus compañeros. Jugar a las canicas, hasta que te dolieran los dedos de golpearlas. Gastar todo el dinero en sobres de cromos, hasta que terminaras las colecciones, o comprar bolsas de patatas solo por los tazos de Pokemon que había dentro. La GameBoy, con los muchos juegos de Pokemon, que hasta que no conseguías pasarlo no parabas. O la espera ansiosa de la noche del 5 de enero, cuando la alegría de que los Reyes Magos te iban a visitar apenas te dejaba dormir. Y cuando lo hacías y despertabas y veías ahí los regalos, con tu nombre y los abrías con una sonrisa dibujada en la cara. Después de haber estado una noche entera casi sin dormir, aunque llegaras cansado de recoger caramelos en la cabalgata de navidad. Ami siempre me rebosaban los bolsillos de caramelos.
Y madrugabas los fines de semana solo para ver los dibujos de Megatrix. Y te resultaba un horror leer los libros que te mandaban en el colegio, que rara vez superaban las 50 paginas, y rara vez tenían las letras pequeñas.
Me encantaba llegar a casa y bañarme después de una intensa tarde en el parque con tus amigos, donde el mayor problema estaba en cual sería el juego al que jugaríais hoy.
Por eso, por todos esos momentos que pasé cuando era pequeño, me he dado cuenta de que hay que ir paso a paso, y vivir lo que venga, y no preocuparse por lo que vendrá. Por te preocupes o no, el futuro está ahí, y algún día tendrá que llegar, pero para entonces no lo habré pensado. Y de esa forma creo que seré más feliz,disfrutando de lo que ocurre cada día, solventando problemas, llorando, sonriendo, escuchando a los demás, inmensos de alegría o de tristeza.
Porque sinceramente, ojalá todos los problemas que me ocurren en la vida pudiera solucionarlos con un simple ''POR MI Y POR TODOS MIS COMPAÑEROS''

Daniel Huertas

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