Hoy me he dado cuenta de que la vida no es como la pintan. No es como nos la hacen ver en los cuentos de hadas. Seamos realistas, ni ami se me aparecerá la Bella Durmiente ni a tu ventana llamarán Peter Pan. Ni existen besos que hagan resucitar de la muerte, ni hay un lugar en el que te quedaras siendo un niño para la eternidad.
Pero, si tu confías en algo, ¿qué más da que la gente se empeñe en hacerte creer y demostrarte que eso que tú crees no existe, o simplemente jamás sucederá?
Muchas son las veces que acudimos a las personas que más confiamos para pedir consejo. Pero en realidad haremos lo que nosotros consideremos. Y está bien así.
Así que yo creo, que cada uno tiene que elegir lo que crea que es lo mejor para él, sin pensar en las consecuencias sino en las cosas positivas que ese acto de elección te va a aportar. Porque si no arriesgas, sinceramente creo que no vas a ganar.
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