domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión 15. No vale esperar

-Me quiere, no me quiere. Me quiere no me quiere. Me quiere, no me quie....
Basta!- Se dijo para si mismo. 
En su pensamiento fluía la idea de que una margarita probablemente no sabría si la chica a la que amaba con todas sus fuerzas fuera a corresponderle. Pero ya solo le quedaba amarrarse al destino, pedir por todo que esa chica estuviera a su lado. 
Lo que el chico verdaderamente no se había dado cuenta era de que la chica probablemente no sabia de la pesadez de ese sentimieto. La chica no tendría la más minima idea de que él la amaba con locura.
Y gracias a esa margarita se dio cuenta, se dio cuenta porque vio que no estaba a su lado, que no la tenía. Que aguantaba día a día ser su amigo sin que ella se diera cuenta de lo que de verdad sentía. 
Desde ese momento su vida dio un giro total. Ya no valía con despedazar una flor con la mismas dos preguntas de siempre. ¡NO!
Ahora había que ir más allá, había que demostrar lo que él sentía hacia ella. 
Así fue como hizo cambiar todo, dandose cuenta de que solo valía demostrar, demostrar y demostrar.
Por ese motivo salió,caminando en su busqueda. Y la encontró. Para su sorpresa la encontró arrancando suavemente los pétalos de una margarita que relucía en una hermosa explanada en la cual se encontraba ella.
Se acercó sigilosamente, y oyó algo que jamás esperaría oir:
-¿me quiere?¿no me quiere?¿me quiere?¿no me quie...-
-Hola!-dijo él sorprendiendo a la chica. La margarita calló de su mano inmediatamente. Comenzó a temblar pero continuaba dando la espalda al chico. 
Al girarse él se sorprendió al ver que en su rostro se reflejaba el dolor, la soledad, acompañado de unas pequeñas lágrimas que recorrian sus rojos mofletes. 
Él se decidió a expresar todo lo que le vino a la mente, solo quería demostrarle lo que sentía. 
-Solo he venido aquí,para decirte que...que no sales de mi mente ni un segundo, que si por mi fuera me pasaría cada uno de mis momentos contigo porque desde que te conozco me di cuenta de que eras para mi. Y quiero vivir todo lo que la vida me mande vivir a tu lado. Quiero hacerte feliz, hacerte reir, llorar pero de alegría. Quiero cansarme de darte besos, y que cada uno de esos besos te sepa a la gloria. La misma gloria que viene a mi cuando tu mano se roza con la mía.-
Pero para sorpresa de el chico ella se abalanzó sobre él, y le besó. Un beso que pareció estar guardado desde tiempos atrás. Un beso que hizo cambiar su vida. Su beso.


Me he dado cuenta de que en esta vida no vale esperar, no vale hacer sufrir, ni que te hagan sufrir. Solo vale intentar ser feliz con quien creas que puedes serlo. Intentar ser feliz con los tuyos, los que siempre te apoyarán, pase lo que pase. 
Creo que si quieres algo debes ir a buscarlo, darlo todo hasta conseguirlo, a base de esfuerzo,de sacrificio, de coraje. No vale con decir un simple te quiero. Hay que sentirlo, demostrarlo. 
Así que no esperaré ni un segundo más. Cada vez que quiera algo iré a por ello. El que espera probablemente no conseguirá lo que quiere. Y yo no quiero ser uno de esos que esperan. Yo quiero demostrar todo lo que siento. Y conseguir lograr cada uno de mis sueños, conseguir todas las cosas que deseo. Me da igual a lo que tenga que enfrentarme.

Daniel Huertas

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