domingo, 1 de mayo de 2011

Reflexión 9

Me desperté con sensación de fama. Y no por ser uno de esos personajes famosos, ni mucho menos. Sino porque desde hace ya un tiempo vengo notando que tengo la sensación de una sombra que camina junto a mi. Pero no es una sombra corriente, sino algo a lo que debería llamar especial. Cuando comencé a notarlo pensé que era un simple juego, para divertirme, para pasarlo bien, para disfrutar.
Pero aveces ocurre que de donde menos te lo esperes puede asomar un sentimiento. Hoy creo que no es un simple sentimiento lo que siento, sino que comienzo a sentir por algo parecido a lo que llaman amor.
 Considero increíble eso de despertarse por un motivo diferente a por lo que me despierto día a día.
Hoy el motivo eres tú. La misma que comenzó el juego, nuestro juego. Y la que me ha echo cambiar el punto de vista de todo.
La mayor barrera que nos separa de algo suele ser el miedo, el temor a fracasar. Pero me he dado cuenta de que cuando estoy contigo creo que el miedo no existe, como si para mi no existiera. Y no temo a nada.
Hay veces en la vida que hay que luchar no solo con miedo sino también sin esperanza. Pero tu llegaste a mi vida para darme el empujón definitivo, para ayudarme a levantar y quedarte a mi lado. Y quizás la culpa de eso la tengo yo, porque no te he dejado ir. Sino que quiero que camines a mi lado, y que camines de mi mano, conmigo, sin saber a donde vamos. No me hace falta saber el destino, porque se que cuando estas conmigo no tengo miedo de lo que venga.
 Nos empeñamos en hacer cosas grandes para demostrar lo mucho que sentimos por una persona, sin saber que aquí lo que realmente cuenta son esos pequeños detalles que hacen grande todas las historias.
 El amor es la clave de los sentimientos, pero solo si lo sientes por una persona que te hace creer en ellos.
Yo he tenido la suerte de encontrar a la mejor persona para ello

No hay comentarios:

Publicar un comentario